
El foco en este dominio se sitúa en la producción de valor y satisfacción para los clientes internos y externos. En un entorno de cambio esto suele relacionarse con la producción de innovación sistemática y flexible, y la satisfacción recurrente de los clientes. Las organizaciones necesitan integrantes que sean capaces de visualizar oportunidades de generación de valor como punto de partida para la articulación de ofertas. Para éste fin, es clave el desarrollo de las siguientes áreas: